
No hay más camino que recorrer
las lúgubres de la noche
no dejan más opciones que mirar atrás
retroceder uno
dos
tres
años
y llegar a donde los ojos extraños
llenan la habitación,
dónde voces extrañas
profesan lo que sucederá mañana,
la novia infante viuda
esta sonriendo
sus inquilinos esperan turno,
cuerpos en celo,
corazones maltratados
y memorias olvidadas,
nosotros nos desmoronamos
y las horas se vuelven extrañas
mientras corremos hacia una extraña noche
y me dices…
“Antes de que te duermas dentro de la inconsciencia
Me encantaría tener otro beso
Otra intermitente oportunidad de éxtasis
Otro beso, otro beso.”
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